La exsenadora colombiana Piedad Córdoba considera que el ingreso a su país de 800 soldados estadounidenses, supuestamente para luchar contra la producción y el tráfico de drogas, solo pretende desestabilizar a Venezuela y traerá a Colombia más desplazados, muertes y violaciones impunes.
Córdoba, invitada especial al programa número 100 de Desde donde sea, aseguró que la llegada de los militares de la brigada norteamericana de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB por sus siglas en inglés) es rechazada por densos sectores de Colombia, incluyendo militares, policías y políticos que no militan en la oposición a Iván Duque.
La dirigente conversó con el conductor del espacio, el filósofo y comunicador venezolano Miguel Ángel Pérez Pirela. A continuación, una versión de su diálogo.
Miguel Ángel Pérez Pirela (MAPP): Sabemos que en Colombia hay una gran controversia porque no se le pidió permiso al Senado para que 800 marines entraran en territorio colombiano. El general Luis Fernando Navarro, comandante de las Fuerzas Armadas de Colombia, dijo que la misión estadounidense tendrá duración de cuatro meses. Actuarán en las llamadas Zonas Futuro delimitadas por el Gobierno, ubicadas en el Bajo Cauca, el sur de Córdoba, Arauca, el Pacífico nariñense y los parques naturales Chiribiquete, Sierra de La Macarena, Catatumbo Barí, Nudo de Paramillo y Sanquianga, algunas ubicadas en departamentos fronterizos con Venezuela. Es una situación realmente preocupante para nosotros y para Colombia. Por eso quisimos conocer el punto de vista de Piedad Córdoba, una de las voces más altivas de la política y la sociedad colombiana, con quien hemos compartido anteriormente porque ella fue prologuiista de nuestro libro La Cuestión colombo-venezolana, en el que advertíamos sobre las dificultades en la relación entre los dos países. ¿Cómo ves esto que ha ocurrido ahora en ese contexto?
Piedad Córdoba (PC): Cualquiera que tenga dos dedos de frente sabe que el gobierno de Juan Manuel Santos también estuvo plenamente ligado a Estados Unidos. Obvio que logró la paz, una paz porosa que hoy está prácticamente en barrena, pero no creí que un mandatario llegara a tanto como el actual de Colombia al permitirle a 800 soldados norteamericanos operar en los distintos puntos que tú has mencionado, violando la Constitución colombiana y burlándose del Congreso de la República, pero además, dando una demostración clara de que no cree ni en los militares ni en la policía colombiana en la lucha contra el narcotráfico. Esto deja claro que su intención no es otra que seguir en la línea de la desestabilización contra el hermano país, Venezuela, y es por eso que los militares estadounidense llegan a zonas fronterizas.
MAPP: Comenzando por el final, como las buenas novelas de Gabriel García Márquez: ¿será que de verdad se está propiciando una guerra entre Colombia y Venezuela por parte de EEUU?
PC: Yo soy una persona absolutamente comprometida con el proceso de la región, con el proceso bolivariano, una persona que cree firmemente en alguien como Nicolás Maduro, que se ha crecido ante una situación tan difícil como la que hemos vivido. Es obvio que el gobierno anterior también trató de desestabilizar a Venezuela, porque una vez que se firman los acuerdos, Santos, en una actitud muy, muy hostil, muy desagradable, comienza a disparar contra Venezuela. Hoy, el presidente actual, que es un pelele, que es un muñeco, un simple y mal presentador de televisión, es obvio que se ha comprometido con todos los sucesos que hemos venido conociendo. Ustedes saben que recibió en muchas oportunidades al señor Guaidó. No se sabe quién está más perdido: si el que se cree presidente o el presidente que no sabe que es presidente. Son muchas acciones y demostraciones de ese propósito de atacar a Venezuela. El ministro de Defensa (Carlos Holmes Trujillo) ha sido una persona muy activa en este intento de desestabilización, solo que les ha salido tan supremamente mal que no han podido concretar nada. Ahora se la están jugando fuertemente con el ingreso de soldados norteamericanos al país para tratar no solo de generar susto, miedo en el plano interno, sino también de buscar la manera de llegar a Venezuela. A mí parecer están muy perdidos porque solo el hecho de lo que pasó con la Operación Gedeón deja claro que no conocen Colombia y mucho menos conocen a Venezuela. Pero el abyecto y complaciente presidente Duque está muy comprometido con EEUU y como les ha ido tan mal en todo lo anterior que han intentado, se juegan esta apuesta que realmente puede salirles muy mal. Lo que sí te puedo asegurar es que hay mucha reacción en contra de la decisión de Duque porque, además, lo hizo como los ladrones, a media noche, aprovechando la pandemia del coronavirus, el confinamiento de la gente, el que no podemos salir a protestar, para tomar una decisión realmente que pone en entredicho al Congreso de la República y compromete al país en una guerra y en una lucha en la que el país no quiere estar comprometido.
MAPP: Esos 800 militares llegan en un contexto de bases militares activas, en un país plagado de ellas. Esto, de por sí, es grave, pero es apenas la punta del iceberg o, mejor, el último evento, fenómeno o hecho porque ya en Colombia se han preparado mercenarios boinas verdes, con experiencia en Irak para tratar de invadir a Venezuela. Allá también se preparó, según lo confirmó CNN, la intentona de magnicidio con drones que pudo haber matado al presidente, al alto mando militar a todos los poderes del Estado y a todos los ministros. En Colombia también se hizo el supuesto concierto humanitario, con presencia de funcionarios de EEUU, y varios presidentes de países de América Latina, que no era más que un intento de invasión. En Colombia reconocen a un seudopresidente y se acepta a un supuesto embajador, Calderón Berti, que renunció y ahora nombraron a otro. Desde Colombia se roban Monómeros, una empresa venezolana, subsidiaria de Pdvsa. Estos precedentes hacen que la llegada de los soldados sea algo todavía más grave.
PC: En eso tienes toda la razón. Cuando estaba en el Congreso de la República fui a EEUU a expresarles a los congresistas demócratas lo grave que era para el país el Plan Colombia, que iba a llenar de miseria, de pobreza, de sangre y sobre todo de desplazamiento a esas zonas del sur. Eso fue lo que pasó, hubo un desplazamiento horroroso, espantoso, en nombre de la lucha contra el narcotráfico. Ese mismo argumento le ha servido al gobierno para cometer todo tipo de violaciones, no solamente en lo que tiene que ver con Venezuela, sino también con muchos hombres y mujeres del campo, que han sido perseguidos, desplazados o asesinados con el cuento de los cultivos ilícitos. Debería haberse procedido según lo que se plasmó en el acuerdo de paz, pero ha sido todo lo contrario. Yo digo con toda tranquilidad y asumo la responsabilidad de lo que voy a decir: el señor Duque hizo una serie de compromisos con el presidente Trump. Hoy tuve la oportunidad de ver la rueda de prensa de ese señor (Trump), al que por suerte le va tan mal en las encuestas que va a perder y cualquiera que lo reemplace, por malo que sea, no es peor que él. Convoca a los presidentes de la región para decirles que tienen que enarbolar una lucha contra Venezuela, que hay que tumbar al dictador, que hay que garantizar los derechos humanos y una convivencia pacífica en el país. Si hay un país que tiene deudas en la lucha contra el narcotráfico, es Colombia. Es el primer país productor y el segundo de tránsito. Así que el esfuerzo tendría que concentrarse en Colombia y aquí hay militares y policías dedicados a ello. Esta es una estrategia para desestabilizar a Venezuela, pero no creo que lo logren. Esa ridícula Operación Gedeón, que parece cosa de principiantes, da cuenta de que ese señor Trump está creyendo que es muy fácil invadir a Venezuela y es fácil declararle la guerra. Aquí en Colombia todo el mundo está en contra. Yo estaba buscando hoy al presidente del Senado porque él debe convocar al Congreso de la República y exigirle al señor presidente que explique cuál es la responsabilidad en la decisión que tomó, y que esos señores se vayan de aquí inmediatamente. No los queremos. No queremos una guerra con Venezuela, que tanto ha luchado por la paz en Colombia. Nos hace quedar como sin calzones, es una desvergüenza total. Ese señor Duque no sabe que es el presidente de Colombia. Es una burla a la Constitución en su artículo 173, que obliga al presidente a consultar al Congreso de la República sobre el ingreso al país de tropas extranjeras y sobre la declaración de guerra. Realmente este es un momento de muchísima preocupación. Es muy parecido a lo que pasó con el Plan Colombia y luego con el Plan Patriota. Las bases militares han estado ahí, pero lo que es más grave es que una de esas bases está en el sur, justo en la zona por donde circula la droga, al lado hay una instalación de la DEA. ¿Cómo se explica eso? ¿Cómo van a decir que pretenden luchar contra el narcotráfico? Es indignante. Presiento y presumo que quienes van a caer son campesinos y campesinas, a quienes van a perseguir por los cultivos ilícitos. Hay 54 casos de violaciones de niñas por militares estadounidenses en el Caquetá, en el Guainía, en el Guaviare. Eso está ahí. Mientras uno ve como Cuba dio una pelea a muerte por los cinco héroes, y logró que los regresaran; mientras uno ve como Nicolás Maduro defiende a sus connacionales, nosotros lo que vemos es que a este señor Duque no le importa absolutamente lo que pase con los colombianos. Es un hombre abyecto, un cipayo del imperio. Jamás, con todo lo que controvertimos con algunos presidentes anteriores, habíamos creído que podíamos llegar a tanto. Hay incluso mucha gente que no es afecta a Nicolás, pero no entienden esa actitud frente a Venezuela, una conducta que está creando muchísimos problemas no solo por la pandemia, sino por lo mal que está la economía colombiana, que obviamente depende muchísimo de la de Venezuela. Hoy amanecí con el alma en pena porque es muy grave que este tipo haya permitido que estos 800 oficiales norteamericanos entren al país. Mientras en Venezuela logran detener a dos estadounidenses que cuentan todo lo que iban a hacer en la Operación Gedeón, aquí traemos 800 a que hagan y deshagan en el país. Quiero decirle a la opinión pública que no somos todos los colombianos ni todas las colombianas los que apoyan eso, que hay una inmensa inconformidad. El presidente del Senado debe convocar al Congreso para exigirle al señor Duque una respuesta frente a un acto inconstitucional, en contravía de la paz de Colombia y en contravía de la paz de la región. Nosotros no necesitamos esos señores aquí, ni los queremos ni nos interesa. Que Trump se los lleve para EEUU para que combatan el coronavirus y la entrada del narcotráfico en su país, porque es increíble que ese sea el principal consumidor y nadie se dé cuenta cuando la droga entra. Es obvio que la estrategia es montar los fake news para acusar de narcotraficantes a Nicolás Maduro o Diosdado Cabello, unos líderes que nos hacen sentir tan orgullosos. ¡No sean tan pendejos, que eso ya no se los cree nadie!
MAPP: Las cosmovisiones de Venezuela y Colombia son muy diferentes. Quienes hemos escrito libros como estos, a veces vemos como las dos realidades se separan cada vez más y no tenemos el lenguaje, los signos y los símbolos para interpretarlas y ponerlas de acuerdo. Para nosotros es un peligro tener 800 marines cerca de la frontera, pero para ustedes también porque es una medida para aplacar la crisis económica y social que está sufriendo Colombia. ¿Estos militares vendrían también a amedrentar la protesta interna?
PC: Honestamente, hacía mucho rato que no sentía tanta indignación como la que siento desde ayer en la noche, cuando me enteré de esta noticia. Es una indignación total porque yo soy una patriota, soy colombiana, creo en la unidad latinoamericana y estoy convencida de lo que dijo Bolívar, que EEUU parecía destinado por la providencia a llenar de miseria a América con el pretexto de la libertad. Esta es una estrategia a la que se comprometió Duque y su ministro de Defensa, a quien conozco y cuya amistad se ha reducido a un “cómo está, cómo le va” porque se ha prestado para todo esto, para el plan de desestabilizar al presidente Maduro. Estaba en Venezuela cuando decretaron la cuarentena, observando un proyecto de cría de cerdos para una experiencia que vamos a desarrollar en los llanos, y me quedé sorprendida por la disciplina con la que respondió toda la gente, incluyendo opositores. Por eso es que fallan en sus planes de desestabilización, porque no conocen a Venezuela. Ellos se trajeron para acá a toda la oposición, a esa señora fiscal que es una corrupta, a Borges, que hoy estaba en la rueda de prensa con el señor Trump, buscando una alianza con los países de la región, que ya no se va a dar. Tenemos presidentes tan abyectos como ese señor traidor de Ecuador. En Colombia están matando diariamente a uno o dos líderes o liderezas sociales. Cómo es posible que un gobierno que dice que va a llegar hasta las últimas consecuencias, en el que parte del Ejército se dedica a interceptar comunicaciones y a seguir a los ciudadanos, como en la película La vida de los otros, no tenga la capacidad para averiguar quiénes están matando a los líderes y liderezas sociales. ¿Cómo es eso? Es porque se trata de una alianza del gobierno con el paramilitarismo y sectores de la policía y el ejército para acallar a la gente. Y ahora nos cae de sobremesa este grupo de indeseables de EEUU, para acabar de amenazar. Esto puedo decirlo con solvencia moral y ética porque siempre estuve en contra de eso y me enfrenté durísimo al gobierno de Álvaro Uribe Vélez y al de Juan Manuel Santos. La llegada de estos tipos a Colombia va a significar un baño de sangre. Ah, que los uribistas están de acuerdo… es problema de ellos, que son una tracamanada de paracos y de gente aliada con el narcotráfico, pero mucha gente en el Congreso y, sobre todo, en la opinión pública, está en desacuerdo. Muchos de nosotros apoyamos la Revolución Bolivariana, óigase bien, a la Revolución Bolivariana y al presidente Nicolás Maduro porque si pensaron que era fácil de tumbar, se equivocaron. Es un hombre regio, comprometido con el país, con los mandatos que dejó el presidente Chávez, con lo que significa la solidaridad, el compartir los problemas y las soluciones en la región. Gracias a la política exterior de Hugo Chávez y de su ministro de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, hoy podemos ver con alegría la llegada de los barcos iraníes en solidaridad con Venezuela. Ojalá los colombianos pudiéramos alzar así nuestra voz. No creí nunca en mi vida ver un presidente más abyecto que este. Como todos los planes contra Venezuela le han fallado, ahora pretende traer a estos tipos que no conocen el terreno ni al país. Los que no estamos de acuerdo con eso no nos vamos a quedar con los brazos abajo.
MAPP: Apoyamos tu dolor y preocupación. Hace ocho y nueve horas lanzaste dos tuits con grandísimo impacto en América Latina y en Venezuela. En el primero decías que si los soldados vienen a combatir el narcotráfico, podrían comenzar con el caso del embajador en Uruguay, al que le descubrieron laboratorios de droga en su finca. En el segundo, sugieres investigar cómo fue que otro narcotraficante sirvió de plataforma logística contra Venezuela en el reciente intento de invasión.
PC: Es absolutamente cierto. La pretensión de EEUU con Venezuela es clara. Es como lo que pasa con las mujeres bonitas, que todo el mundo las desea y eso se convierte en su desgracia. Primera reserva de petróleo, una de las mayores de oro, tener coltán, litio, diamantes, biodiversidad. Esto parece una repetición de la repetidera, pero debe quedarle claro a la opinión pública. Detrás de eso está el afán de los intereses por la riqueza de Venezuela, porque la de Colombia ya la tienen en sus manos, pues los gobernantes no tienen sentido de dignidad, sentido patrio y de defensa ante la pobreza y la miseria. El coronavirus en Colombia ha servido para desvestir lo que significa el modelo neoliberal, no solo en el plano de los hechos económicos cotidianos sino en el ejercicio de un derecho tan fundamental como es el de la salud. EEUU, y menos con ese presidente de pacotilla, que no nos venga a decir que van a defender derechos humanos en Venezuela porque deberían empezar por Colombia, donde todos los días matan gente por motivos políticos, incluyendo excombatientes que firmaron los acuerdos de paz. Selectivamente han buscado en cada región quiénes son los líderes que sobresalen en la comunidad, los que tiene credibilidad, los que aglutinan apoyo, y los han ido asesinando a todos. Y lo más grave, se lo decía a un expresidente, es que esto va a subir. Mañana me pueden matar a mí, pueden matar a Petro, a cualquier persona que haya tenido una actitud enhiesta ante esta situación tan denigrante como la que tenemos en el país. Todo les ha salido muy mal. Era supremamente denigrante ver a gente de la oposición venezolana en Medellín, en los mejores restaurantes, y así mismo en Cartagena, Barranquilla, Santa Marta, cosa que se les vino al suelo porque este no es el país que les dijeron que era. Les hicieron creer que aquí todo estaba muy bien, para que se vinieran para acá. Yo le pregunto al señor presidente Duque, ¿si usted recibió recursos de la comunidad internacional dizque para atender a los venezolanos que estaban en Colombia, esa plata quién la maneja, a quién le llegó? Porque las venezolanas y los venezolanos en el país están en unas condiciones tan críticas y lamentables que esto parece campos de concentración. En Medellín me ha tocado ver a la gente gritando que tiene hambre. En Venezuela le han respetado sus derechos incluso a estos infractores de poca monta que pretendieron invadirlos. Aquí los hubieran estampillado. Valoro mucho al gobierno venezolano y todos los que lo componen, vivo admirada de Delcy Rodríguez, una mujer brillante, extraordinaria y competente; me congracio mucho de que Nicolás Maduro le haya dado tantas responsabilidades a las mujeres; admiro también a todos los demás, a Jorge, a Diosdado, a Tareck El Aisami y al mismo fiscal, que no les tiembla la mano para actuar, pero respetando las normas. Estamos ante una nueva arremetida. Lo más grave, Miguel, es que hasta donde ustedes no van a llegar, pero a nosotros sí nos van a acabar. La gente de las regiones donde ellos se van a apostar, va a empezar a ser desplazada, asesinada. Lo que viene para nosotros es muy complejo. Es como cuando uno se come un cadáver. Aquí están aprovechando la situación de la pandemia. Es muy preocupante que Bogotá, dirigida por una mujer supuestamente alternativa, sea el caos total. No han sido capaces de enfrentar el problema, pero es la situación ideal, paradisíaca para entronizar a estos señores soldados norteamericanos. Pero ten la seguridad de que muchos de nosotros vamos a dar la pelea como sea y vamos a hacerle entender nuestro rechazo a la embajada de EEUU. Por cierto, me llena de indignación que hayan sido el embajador norteamericano y el ministro de Defensa, juntos, quienes hayan dado una declaración sobre una invasión como la que acaben de hacer.
MAPP: Desde 2018 se crea toda esa narrativa de la crisis humanitaria para justificar la excusa de la ayuda humanitaria. Pero en 2020 llega la pandemia y los venezolanos son echados a la calle en Colombia. El 26 de mayo, 60 países realizan una conferencia para recaudar plata para supuestamente ayudar a los venezolanos en Colombia y otros países. Es un negocio redondo porque los venezolanos que deberían ser ayudados han sido echados a la calle y se están viniendo a pie, como en el siglo XIX. En esa conferencia, Duque dice “cese de la dictadura, gobierno de transición, elecciones libres y una reconstrucción”. Ya Duque dice lo que ni siquiera Guaidó en Venezuela se atreve a decir. Después de propiciar la migración, no saben qué hacer con los venezolanos porque ya no les sirven más. Están traficando con carne humana.
PC: Es que no les importa. Ellos crearon una matriz de opinión para que venezolanas y venezolanos, en gran parte despistados, se vinieran a Colombia pensando que iban a encontrar ríos de miel y de leche. Este nunca ha sido un país abierto a inmigraciones. Escasamente hemos tenido inmigrantes árabes, pero el país nunca se mezcló. Creer que de la noche a la mañana iban a estar abiertos de brazos para recibir a los venezolanos, es mentira. Tan es así que luego de un breve tiempo, empezaron a decir que les estaban quitando los empleos porque trabajaban por menos plata, que era mejor que se fueran. Duque es infame porque podría ayudar al menos a la gente que quiere irse. Para eso tienen la plata que les donaron, ¿qué la hicieron? ¡Sucios! Se la repartieron en contratos para sus amigos. Ningún venezolano se ha beneficiado de ese dinero. Antioquia es regionalista. Yo, como afrodescendiente de un departamento vecino, El Chocó, de donde es toda mi familia paterna, negra, tuve muchas dificultades por ello, imagínate tú ahora con unas personas que aparecieron de repente y que piden limosna en todas partes. Ahora dicen que los carros que vienen a recogerlos están infectados. Es ridículo, son cosas que salen de toda racionalidad, de la objetividad, de la sensatez y del respeto.Pasando esto, debemos reunirnos todos (los líderes progresistas de América Latina). En Ecuador no gana nadie que siga a Lenin por todas las decisiones absurdas y locas que ha venido tomando. A eso ponle la firma. En Brasil no hay que hacer ningún esfuerzo porque Bolsonaro ha sido una bolsa completa. Cada día es peor la situación, no solo por el coronavirus, sino por sus conflictos internos. Esto tiene que servir para reacomodar las fuerzas. Igualmente lo tenemos que hacer en Bolivia. Cada vez se pone más en presente el legado del Libertador, el legado de Chávez, el legado de Fidel. Sobre todo en el caso de Chávez, cada vez estoy más impresionada de la diplomacia que ejerció. Digo con toda franqueza que nunca me hubiese imaginado yendo para Libia, Irán, Irak, y Chávez fue conformado una alianza con China, con Rusia, que hoy podemos sacar el pecho y decir “¡métanse con Venezuela a ver qué va a pasar!”. En Colombia tenemos que abandonar la idea de un mesías, buscar la posibilidad de un frente común no solo con gente de la izquierda sino con sectores que están asqueados porque hemos llegado a la mierda total con este gobierno y que están buscando la manera de enfrentar esto. Gente que no es chavista ni partidaria de Nicolás Maduro ha escrito artículos muy fuerte diciéndole a Duque que no está de acuerdo con lo que está pasando. Eso va a incrementarse con esto de los 800 soldados porque deja en entredicho al Ejército de Colombia que supuestamente es un orgullo nacional y que, según dicen, cada vez que ellos mueven un dedo, nosotros tenemos que tirarnos en plancha. Pues, con esto los dejaron en ridículo, con los calzones abajo. El Ejército de Colombia conoce la selva colombiana, mientras estos pendejos no conocen nada, seguramente lo que saben es disparar y violar a todas las mujeres que se metan en su camino. Que se larguen de aquí. Ya fue vergonzoso que usaran territorio colombiano para entrenar mafiosos para una invasión a Venezuela, pero ahora es peor, con estos 800 marines. Te digo esto y ojalá me oigan los interesados: muchos sectores del Ejército y la Policía no están de acuerdo con lo que este mequetrefe presentador de TV, Duque, está haciendo en Colombia.
MAPP: Ese dato es importante. Muchas veces lo han dicho funcionarios del gobierno venezolano. Pero también lo están diciendo dirigentes colombianos. Gustavo Petro dijo: “El general Navarro admite que el ejército no es capaz con el narcotráfico y necesita de un ejército extranjero. Esto es simplemente inmoral. No necesitamos ejércitos extranjeros”. Por su parte, Lidio García, presidente del Senado, escribió: “Con todo respeto presidente Iván Duque, quiero recordarle que el artículo 173 de nuestra Carta política establece que ‘permitir tránsito de tropas extranjeras’ en territorio colombiano es una atribución constitucional del Senado de la República”. E Iván Cepeda sostuvo que la intervención estadounidense representa una agresión a la soberanía, al proceso de paz y constituye una amenaza de guerra transnacional. ¿Qué te parece?
PC: Tienen toda la razón. Estaba recordando que Alberto Lleras Camargo, considerado un prohombre de la clase política tradicional, fue quien redactó la resolución mediante la cual se expulsó a Cuba de la OEA. Y hoy vuelven a hacer lo mismo cuando le redactan la exposición de motivos para que Trump meta a Cuba en el grupo de países terroristas con el argumento de que el grupo negociador de las FARC está allá, a pesar de que eso estaba establecido en los protocolos. ¡Son unos vergajos!, son tipos sin ningún límite, como no creen en la paz, les parece normal hacer eso luego de haber aprovechado la hospitalidad del pueblo cubano. Ya hoy hay una noticia de que el grupo de Uribe va a proponer una reforma de la Ley de Justicia y Paz. Los vientos que soplan no son los mejores. Pero digo que con la aparición de Matarife, que es una recopilación de lo que muchos durante muchos años denunciamos contra Uribe, obviamente tienen que estar muy preocupados porque 2 millones 800 mil personas se conectan para ver el primer capítulo, que ya los deja en pelotas. Entonces, esto de los 800 soldados les permite distraer la atención. Este señor aprovechó el coronavirus para montarse por las orejas del caballo ante acusaciones tan delicadas como su contubernio con el narcotráfico. Colombia es el único país del mundo donde un embajador resulta involucrado en el narcotráfico y no pasa nada. El tipo se quedó como una lechuga. Otro señor que está de embajador en Chile, está involucrado en asesinatos y paramilitarismo. Es un cinismo total, es un vaciamiento ético y moral que busca desmoralizarnos. Es en estos momentos cuando hay que ‘hablar despejao’ como dicen los costeños, ‘pa que me respeten’. Nosotros estamos en desacuerdo, pero juega contra nosotros el tema del coronavirus, que el gobierno lo va a seguir explotando, no para que no se muera gente ni se contagie, sino porque es el mecanismo que encontraron para ocultar los problemas tan graves como la economía en el piso, las multinacionales haciendo lo que les da la gana. Tenemos que levantar voces contra esa estrategia de desestabilización a Venezuela. No sé si este señor (Trump) vive en la Luna o en Marte, que no se da cuenta de la fortaleza del pueblo venezolano y del apoyo que tiene de países como Irán. Ver llegar esas barcas fue tan emocionante, así como saber del respaldo de China y Rusia. El presidente Maduro hizo algo mágico: contagiar a la gente y hacerle entender que fue Guaidó el que pidió las medidas de bloqueo, el que hizo que no hubiese gasolina, el que les quitó la plata que estaba en EEUU, el que se robó Monómeros y Citgo, el que permite que pase lo que está pasado en Inglaterra. Somos muchos los que estamos apoyando al presidente Nicolás Maduro porque defenderlo a él es la defensa de la dignidad, de un proyecto con el que se soñó, con el lema de que un mundo mejor es posible. Nicolás es nuestro estandarte en esta lucha, no van a poder contra él porque él no es una persona, es un pueblo y representa la dignidad de América Latina. Él encarna lo que nosotros quisiéramos hacer, al lado de un gran equipo.
(LaIguana.TV)
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